¡Ay amor!

¡Ay amor!

¡Ay amor! ¡Como nos estremecemos ante es palabra; amor!

La emoción amor quizás sea la de mayor aceptación. El miedo, la tristeza, la rabia o el orgullo no suenan mal .. pero el amor, ay el amor, que bien nos suena, como nos gusta, como lo ansiamos y necesitamos en nuestra vida y…. como nos hace sufrir, ¿o no?. Y ahí  está la paradoja, algo tan bueno y bonito, ¿como es posible que nos haga sufrir?, ¿no será que lo tenemos confundida esta emoción como el resto?  Yo confieso que si, que la tenía confundida hasta que me explicaron su finalidad y estimulo desde la perspectiva de la Ingenieria emocional.

El amor es la facultad innata de crear y crearse un espacio seguro donde cada cual pueda ser sí mismo, lo que nació para ser.[separador height=”20px”]

Un espacio seguro es aquel lugar dónde nadie te juzga, ni critica donde no tienes que aparentar lo que no eres. Si alguien te lo brinda corresponde dar amor. En este lugar no espacio para los celos, las envidias , los reproches.

[separador height=”20px”]

Eso si que es bonito, ¿no? El amor es un proceso reciproco , querer y ser querido y por tanto y esto es importante, no existe amor por imposición.

A veces parece obligado mostrar cariño simplemente porque es alguien de nuestra familia y aunque esto pueda herir sensibilidades tengo que decirlo : “No hay obligación de sentir amor por alguien porque es de tu familia”[separador height=”10px”]

Si alguien de tu familia te avasalla, te condiciona o manipula deberíamos sentir miedo, tristeza o rabia no amor.

[separador height=”10px”]¿Cuántas personas conoces que se quejan de dar y dar y  casi nunca recibir una pequeña parte de lo que entregan? El origen de estas pautas se remonta a la infancia, a todas esas mentiras que nos tragamos  por la necesidad de recibir aprobación, cariño, reconocimiento,  y saberse queridos…  “Hay que ser bueno/a” ” Comparte tus juguetes, no seas egoísta” “Lo importante es dar no recibir” ... y así nos pasa como con el resto de las emociones que confundimos y distorsionamos su verdadera finalidad.

Solamente tienes que mirar tu realidad para comprobar que en esto del amor no nos va bien, mira si ya cuanto más complaciente eres, cuanto más tratas de cuidar, de motivar, de proteger, menos amor y gratitud recibes. De hecho el proceso suele ser proporcionalmente inverso. ¿A qué se debe eso, entonces es mejor no amar? Nooo!  Por supuesto.  [separador height=”10px”]

El amor, como con todo, debe entregarse a quien lo merece y a quien lo va a valorar.

[separador height=”10px”]Si no es así, si das amor y no recibes, no toca dar amor al otro sino a uno mismo. Si sigues dando amor al otro lo estás haciendo desde la necesitada de reconocimiento externo y vas a seguir recibiendo lo mismo, más necesidad.

El amor empieza en uno mismo y eso no es egoísmo.  Si no eres capaz de amarte y de crear un espacio seguro para ti, como puedes hacerlo para los demás.  ¿Te suena este mandamiento (creas o no, eso no es importante); ” Ama a tu prójimo como a ti mismo”  .. curioso, siempre nos olvidamos de la segunda parte. Algo se nos ha escapado, ¿no crees? .

Un árbol no puede estar sano y fuerte si no se alimenta por las raíces y de igual modo para fortalecernos debemos querernos desde dentro desde la raíz.

Al aceptarte y quererte como eres podrás encontrar lo bueno que hay en los demás.

3112017

Si te ha gustado...¡Comparte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial