Me niego a aceptar eso. No quiero

Me niego a aceptar eso. No quiero

¿A qué te suena tristeza? A depresión, nostalgia, melancolía, sufrimiento, negatividad..seguro que si!  Y este es el motivo por el que nos alejamos de la tristeza y no la queremos en nuestra vida. La tristeza es otra de esas emociones que hemos clasificado como malas así que huimos de ella. Grave error!  Ya que la tristeza al igual que el miedo tiene una función clave para el desarrollo humano.  

Nos hemos olvidado de la verdadera finalidad de la TRISTEZA y así nos va.[separador height=”20px”]

La tristeza se encarga de percibir la pérdida temporal o definitiva del equilibrio natural o  de algo valioso para ti.

[separador height=”20px”]Es la anticipación del sufrimiento adicional que tendrás que soportar para encontrar soluciones y  compensar esa pérdida, erradicar sus causas y recuperar el equilibrio. La tristeza te para y repara. 

A diario sufrimos pérdidas en nuestras vidas,y no solo me refiero a la pérdida de un ser querido que sería el mayor motivo de tristeza, sino a la pérdida de un trabajo,  una pérdida económica,o de salud, de tiempo, incluso una pérdida material, de expectativas. Nada en este vida perdura y para eso hemos nacido con la emoción tristeza que no ayuda a ACEPTAR que lo que es ES y lo que hay HAY.  Queramos o no queramos, por más que nos resistamos. 

No hay nadie que pueda negar que en esta vida todo cambia, nada perdura, estamos en constante evolución, pero paradójicamente nos negamos a aceptarlo y como niños pequeños no resistimos, creyendo que así vamos a lograr evitar la pérdida. 

Cuando tu fantasía no coincide con la realidad, hay dolor, sufrimiento y resistencia a aceptar la realidad.

[separador height=”20px”]¿Como nos cuesta  asumir y aceptar la perdida? Somos capaces de aceptar injusticias, abusos, manipulaciones y nos callamos o justificamos pero… y aquí viene lo gracioso cuando sucede una pérdida real nuestra mente lo niega buscando culpables fuera de nosotros. ¿Y sabes porque? Por que nuestro ego, nuestra identidad particular no puede dar su brazo a torcer , queremos tener razón a toda costa, queremos tener el control de todo y cuando no es así lo negamos y pataleamos (internamente) resistiendonos al cambio.  

Toca madurar, ya nos somos niños.  Toca aceptar que nunca hemos tenido el control y nunca lo tendremos.  

Aceptar y asumir nuestra perdidas nos convierte en adultos responsables de nuestra propia vida.

[separador height=”20px”]Cuando aceptas una pérdida del tipo que sea, TE RESPONSABILIZAS de que esa situación está en tu vida y no se va a ir por más que te resistas y por tanto eres la única persona que puede y debe hacer algo para resolver, para reparar, para solucionar.

Tras la aceptación vienen las ideas y las soluciones que te ayudarán a reparar la pérdida y seguir adelante con tu vida. 

La tristeza lleva a ese estado de duelo, de lentitud, de pausa, de parada, de análisis y reflexión necesario antes de emprender las acciones necesarias para reparar la pérdida.  

Abraza tus pérdidas. Abraza la tristeza. Es una estupenda compañera.  

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